Correa o cadena de distribución: diferencias y qué conviene al comprar un coche

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Dos coches con el mismo motor pueden necesitar el cambio de correa en momentos muy distintos. Uno puede haber recorrido el doble de kilómetros y tener la correa recién cambiada. Al otro, aunque apenas se haya usado, puede tocarle cambiarla por antigüedad.

Si estás buscando un coche de segunda mano y dudas entre correa o cadena de distribución, la diferencia más práctica está en el mantenimiento. La correa tiene un plazo de sustitución. En muchos motores con cadena, el cambio se hace si el taller detecta desgaste o una avería. En ambos casos, las facturas te ayudan a saber cómo se ha cuidado el coche y qué gastos puedes tener después de comprarlo.

Hay un detalle menos conocido. Algunas correas funcionan en contacto con el aceite del motor y, si se deterioran, pueden causar problemas de lubricación antes de llegar a romperse.

¿Es mejor correa o cadena de distribución? La cadena puede durar muchos años sin que haga falta sustituirla, aunque también se desgasta y puede dar problemas. Con la correa, puedes prever el cambio si conoces los plazos del fabricante y la fecha de la última sustitución. Si estás comparando coches usados, fíjate también en la fiabilidad de cada motor y en su historial de mantenimiento.

Qué hace la distribución y por qué es tan importante

Dentro del motor, los pistones suben y bajan mientras las válvulas se abren para dejar entrar aire y expulsar los gases de escape. Para que el motor funcione bien, esos movimientos deben estar coordinados.

La correa o la cadena de distribución transmite el giro del cigüeñal a uno o varios árboles de levas, según el motor. Los árboles de levas accionan las válvulas para que se abran y se cierren en el momento adecuado.

En los llamados motores de interferencia, los pistones y las válvulas pasan por una misma zona del cilindro en momentos distintos. Si la distribución pierde la sincronización, pueden chocar. Cuando eso ocurre, el taller tiene que comprobar si hay daños en las válvulas, los pistones u otras piezas del motor antes de reparar la distribución.

Diferencias entre correa y cadena de distribución

La correa y la cadena hacen el mismo trabajo. Lo que cambia para ti es cuándo tendrás que pasar por el taller y qué conviene comprobar antes de comprar el coche.

Principales diferencias entre correa y cadena de distribución
Aspecto Correa de distribución Cadena de distribución
Cómo está fabricada Correa dentada de caucho sintético con fibras y otros materiales de refuerzo. Eslabones metálicos que trabajan con piñones, guías y tensores.
Cuándo se cambia Según el kilometraje y los plazos indicados por el fabricante. En muchos motores se sustituye si presenta desgaste o si hay una avería.
Relación con el aceite Hay correas que trabajan en seco y otras diseñadas para funcionar en contacto con el aceite. El aceite lubrica la cadena y, si el tensor es hidráulico, ayuda a mantenerla tensa.
Qué comprobar en un coche usado Cuándo se cambió, qué piezas se sustituyeron y cuándo toca volver a hacerlo. Los cambios de aceite y filtro, el funcionamiento del motor y las reparaciones anteriores.

Correa de distribución: un cambio que puedes prever

Taller de un concesionario

Los dientes de la correa encajan en las poleas para transmitir el giro con precisión. Las fibras del interior le dan resistencia, aunque la correa se desgasta con el uso y sus materiales envejecen con el tiempo. Por eso el fabricante del coche indica cuándo conviene revisarla y cuándo debe sustituirse. Cómo funciona una correa de distribución, según Continental.

Cadena de distribución: qué se desgasta con el uso

La cadena pasa por unas guías que la mantienen en su recorrido, mientras que el tensor evita que quede floja. Si una guía se rompe o el tensor falla, la cadena puede coger holgura y llegar a saltar algún diente del piñón.

Cuando en el taller hablan de una «cadena estirada», se refieren al desgaste en las uniones entre eslabones. La holgura que se acumula en esas uniones hace que la cadena se alargue y puede acabar alterando la sincronización del motor. Aunque el fabricante no indique un cambio periódico, conviene revisar el conjunto si aparecen síntomas de desgaste.

Cada cuánto se cambia la correa de distribución

Correa de distribución

El intervalo de cambio depende del motor y del vehículo. Puedes consultarlo en el libro de mantenimiento o pedir al taller que lo confirme con el número de bastidor, sobre todo si la marca ha actualizado sus indicaciones desde que se vendió el coche.

Cuando el fabricante fija un límite de kilómetros y otro de años, hay que cambiar la correa en cuanto se alcance cualquiera de los dos. Si haces pocos kilómetros al año, es posible que llegue primero el límite de antigüedad.

Si el vendedor te dice que la correa está revisada, pregúntale cuándo se sustituyó por última vez. Una inspección puede detectar signos de deterioro, pero no reinicia el plazo de cambio.

Qué es una correa bañada en aceite y cómo se cuida

Una correa bañada en aceite funciona dentro del motor, en contacto con el lubricante. Se fabrica con materiales preparados para ese entorno. Con este diseño se busca reducir la fricción y el ruido.

Al cambiar el aceite, comprueba la especificación que exige el fabricante. Dos aceites pueden tener la misma viscosidad y cumplir especificaciones diferentes.

Si la correa empieza a deshacerse, los restos pueden obstruir el tamiz por el que aspira el aceite la bomba y dificultar la lubricación del motor. En determinados motores PureTech, Stellantis contempla este tipo de fallo en sus condiciones de cobertura especial. Condiciones de cobertura publicadas por Peugeot (PDF en español).

Si estás valorando un coche con correa bañada en aceite, comprueba qué versión del motor lleva, qué inspecciones se han hecho y qué lubricante figura en las facturas. Si estás mirando un Peugeot con motor PureTech, puedes consultar también la información de Peugeot sobre los motores PureTech y la cobertura especial.

Por qué el aceite también importa en un motor con cadena

El aceite lubrica la cadena y las piezas con las que está en contacto. Cuando el motor lleva tensor hidráulico, este utiliza la presión del aceite para ayudar a mantener la tensión adecuada.

Un nivel bajo, un lubricante inadecuado o unos cambios demasiado espaciados pueden favorecer el desgaste. Si estás mirando un coche con cadena, fíjate en las fechas y los kilómetros que figuran en las facturas de aceite y filtro. Problemas de distribución por falta de lubricación, según SKF.

Qué síntomas pueden indicar una avería de distribución

Un traqueteo metálico al arrancar, un ralentí irregular, dificultades para poner el motor en marcha o una pérdida de potencia pueden estar relacionados con un problema de distribución. En motores con cadena, un traqueteo al arrancar en frío puede deberse a la holgura de la cadena o a un problema en las guías o el tensor. Como estos síntomas también pueden tener otras causas, el taller debe localizar el origen antes de cambiar piezas.

Cuadro de instrumentos de un coche

Con la correa, respeta el intervalo de sustitución aunque el coche arranque bien y el motor suene como siempre.

Si el motor se para de repente y sospechas que ha fallado la distribución, evita volver a arrancarlo. Cuando estés en un lugar seguro, pide asistencia para que puedan comprobar la causa.

De qué depende el precio de cambiar la distribución

En la factura pesan tanto las piezas como las horas de trabajo. En algunos motores hay que desmontar más componentes para acceder a la distribución. También influye qué piezas incluye el presupuesto, algo que puede explicar parte de la diferencia entre dos talleres.

Si vas a cambiar la correa, pregunta si el precio incluye el kit completo para tu motor. Según el vehículo, puede llevar tensores, rodillos y otros elementos que conviene sustituir junto con la correa. Qué incluye un kit de correa de distribución, según Continental.

En una reparación de cadena, pide que te expliquen qué ha fallado y qué piezas van a sustituir. Una cadena nueva puede volver a dar problemas si se monta con un tensor defectuoso o si sigue habiendo un fallo de lubricación.

Por qué se suele cambiar la bomba de agua junto con la correa

En algunos motores, la correa de distribución también mueve la bomba que hace circular el refrigerante. Si la bomba tiene una fuga o se agarrota, puede perjudicar a la correa. En ese caso suele recomendarse sustituir ambas piezas juntas. Como parte del acceso ya está desmontado, puedes evitar pagar buena parte de esa mano de obra otra vez si la bomba falla más adelante.

Cómo saber si un coche lleva correa o cadena

Un mismo modelo puede venderse con varios motores, y el fabricante puede cambiar el sistema de distribución de una versión a otra. Para salir de dudas, consulta la documentación de esa motorización o pide a un taller o a la marca que lo compruebe con el número de bastidor.

En las facturas, fíjate en si pone correa de distribución o correa de accesorios. La de accesorios mueve piezas como el alternador o el compresor del aire acondicionado, según el coche. Si la factura recoge solo ese trabajo, el cambio de la correa de distribución sigue sin estar acreditado.

Qué revisar antes de comprar un coche de segunda mano

  1. Confirma qué motor lleva. Así podrás consultar los plazos de revisión y sustitución que le corresponden.
  2. Pide la factura si ya se ha cambiado la distribución. Busca la fecha, el kilometraje y las piezas que se sustituyeron.
  3. Revisa los cambios de aceite y filtro. Son especialmente importantes en motores con cadena o correa bañada en aceite.
  4. Aclara qué se hizo en el taller. Si el anuncio dice «distribución revisada», pregunta si se inspeccionó, se reparó o se sustituyó.
  5. Consulta si hay alguna campaña pendiente. El servicio oficial puede comprobarlo con el número de bastidor.

Una pegatina bajo el capó puede indicar la fecha o el kilometraje del cambio. La factura, además, te permite saber si se cambió solo la correa o también los tensores, los rodillos y, cuando corresponde, la bomba de agua.

Imagina que estás comparando dos coches de precio similar. Uno lleva correa y tiene factura de que se acaba de cambiar. El otro lleva cadena, pero apenas hay información sobre sus revisiones. La correa recién cambiada te da un dato que puedes comprobar. Del otro coche te interesa saber, sobre todo, cómo se ha mantenido el motor.

Si la correa está cerca del plazo de cambio, pide un presupuesto para ese motor y súmalo al precio del coche. Así podrás comparar cuánto te costará cada opción contando con el mantenimiento inmediato.

Dos curiosidades sobre la distribución

El árbol de levas gira a la mitad de velocidad que el cigüeñal

En un motor convencional de cuatro tiempos, si el cigüeñal gira a 3.000 revoluciones por minuto, el árbol de levas gira a 1.500. Mientras el cigüeñal da las dos vueltas necesarias para completar los cuatro tiempos, el árbol de levas da una y acciona las válvulas en el momento preciso para que entre aire y salgan los gases de escape.

Una cadena de acero puede deslizarse sobre plástico

Las guías pueden llevar una superficie de plástico resistente por la que se desliza la cadena. Ese material ayuda a reducir el rozamiento y el ruido. Si una guía se desgasta o se rompe, la cadena puede salirse de su recorrido aunque los eslabones sigan en buen estado.

¿Qué conviene más: correa o cadena?

Si dos coches están en condiciones parecidas y ambos tienen un historial claro, la cadena puede ser una ventaja cuando el fabricante no exige cambiarla periódicamente. Aun así, merece la pena informarse sobre las averías conocidas de ese motor en concreto.

Un coche con correa y el mantenimiento al día también puede ser una buena compra. Si sabes cuándo se hizo el último cambio y cuándo toca el siguiente, puedes contar con ese gasto desde el principio.